En realidad, creo que el despotismo ilustrado y el comunismo eran primos hermanos, una dictadura con cara simpática. Aquí viene la segunda parte de mi única entrada política hasta la fecha y espero no volver a tocarlo ya que este tipo de cosas generan muchos enemigos, más si quien te lee es un poco estrecho de mente. Aunque no lo parezca, este texto es solo otra crítica más a la sociedad en general.
En los años 80 mi predilección por la Unión Soviética era total. Políticamente, no entendía mucho de qué trataba pero flipaba con los que llevaban el famoso CCCP en su camiseta en cualquier disciplina deportiva. Supongo que era porque el rojo ha sido siempre mi color favorito o también fuese porque, ya que ellos y los EEUU dominaban el mundo, los prefiriese ante la omnipresencia de los americanos en cualquier medio y la prepotencia que tan frecuentemente demostraban, por ejemplo, en películas como Rocky IV (lamentable toda aquella parafernalia con James Brown cantando antes del combate entre Apollo e Ivan Drago, que bien que acabó matándole). Los americanos nunca han sido de mi agrado.
Al comienzo de mi adolescencia y en busca de una personalidad me aficioné al jebi metal y abracé muchos de sus ideales. Como cualquier adolescente rebelde (y sin dos dedos de frente), el rock siempre ha sido símbolo de aquella rebeldía juvenil y era un estilo de vida que representaba la protesta social, estando indirectamente relacionado con el comunismo y la anarKía. Sin embargo, aunque socialmente se relacionaban todos esos conceptos, el jebi metal/rock nunca había hablado en exceso de política. Pero a mediados de los 90 fue el tema de moda. La señal de alarma debió de saltar cuando los Ángeles Del Infierno, grupo que solo sabía hacer canciones sobre el demonio o las mujeres fatales que convertía a cualquiera en la cama en un calzonazos (los temas de amor de los grupos rock ochenteros eran todos así), hace
esto. La canción tuvo repercusión nula pero ahora que lo examino me doy cuenta que fue por esa época (1993) cuando una cosa que estaba reservada exclusivamente a los grupos punk se extendió a cualquier grupo que tuviese una guitarra, una batería y un bajo. Yo ahora me pregunto, ¿políticamente estaba tan mal la cosa para que nadie tuviese otra cosa mejor de la que hablar? (estaba el PSOE en el gobierno aunque ya en plena decadencia). Reincidentes, Boikot, Ska-P, A Palo Seko, Porretas, S.A., que abandonaron sus letras auténticas de los primeros discos en los que hablaban de temas puramente sociales, terminaron volviéndose muy pesados para mi gusto. Hasta Celtas Cortos terminaron viviendo del cuento (por eso se ponían tan contentos si les contabas uno).
No sé si el hecho de que la gente se radicalizara fue contemporaneo a aquél hecho o es que en la adolescencia todo el mundo se radicaliza. En mi época, o bien eras facha o eras comunista, habiendo como no, muchos más de los segundos. Mientras tanto yo, un niñato que flipaba con "Un Papel Morao" de Manolo Kabeza Bolo porque decían "spiz", "porros" y demás jerga buenrollotronquista y aderezado por la simpatía que me inspiraron siempre los rusos, convertí mi mente a esa ideología. Yo tenía ya ciertas similitudes: odiaba los toros y siempre dije que, probablemente, de mayor sería un activista de Greenpeace; lo cuál, unido a mi afición por el rock me hicieron creer que había encontrado mi personalidad en cuanto a política se refiere.
Pero todo fue fruto de mi ignorancia adolescente puesto que con los años llegué a aborrecerlo. Primero y primordial, porque todo se saturó de tal forma que ser comunista o revolucionario perdió su concepto de rebeldía para convertirse en todo lo contrario, en moda y en lo que tenías que pensar para no salirte del rebaño de la sociedad. Lo que antes era políticamente incorrecto y rebelde, ahora es socialmente correcto. En tiempos de Franco, ser comunista y decirlo era un acto subversivo admirable si eras fiel a tus creencias. Pero hoy en día, los papeles se han invertido y en esta sociedad, sobre todo entre los jovenes, lo socialmente correcto es ser de izquierdas. Por eso, para mí los auténticos rebeldes y revolucionarios ante la sociedad que les rodea son los que reconocen abiertamente que son de derechas como el Espantapájaros, que aunque no comparta muchas de sus ideas, sus teorías conservadoras es un acto revolucionario en la sociedad de hoy en día. Tu dí por ejemplo que votas al PP, que de entrada te van a mirar mal, si es que no te insultan o en el peor de los casos, te pegan. Y es que esa fue otra cosa que me decepcionó, descubrir su intolerancia cuando supuestamente eran los que más defendían la libertad de pensamiento y de expresión: "si no piensas igual, estás contra ellos". Si no estarías dispuesto a poner una bomba en el FMI eres un nazi de mierda.
Por otro lado, descubrí que quien dice ser comunista piensa que es un enviado de Dios (bueno, en este caso de Dios no) para defender al mundo de las fuerzas demoniacas, que son los de derecha. En definitiva, que en esta película que es la política, creen ser lo buenos. El comunismo es una ideología con muchas contradicciones que quien dice serlo o bien desconoce (como muchos adolescentes) o si las conocen, prefieren mirar a otro lado y ponerse a silbar. La más famosa pueden ser las similitudes entre las dictaduras de derechas y las de izquierda, como la URSS. El revolucionario se quejaba de que en el régimen de Franco (o en el de Mussolini, Pinochet, Videla...) existía represión y falta de libertades. No podías pensar libremente y si tenías algo que objetar en contra del régimen ibas a la cárcel o al paredón. Pero ¿acaso no se hizo lo mismo en la URSS o se hace ahora mismo en Cuba? Muchos dicen que el aislamiento internacional que Franco practicó para evitar la entrada de la propaganda comunista fue lo que hizo que durante muchos años, España no siguiese el ritmo de desarrollo económico de Europa y se quedara estancada. Pero ¿y el telón de acero? Durante más de 40 años se aisló la Europa comunista para evitar la influencia de los paises occidentales, hasta que con Gorbachov y su famosa Perestroika (y el Glasnost) se abrieron diplomáticamente al resto. ¿Acaso no fue la extrema pobreza lo que llevó a los rusos dar un golpe de estado después de ver como en occidente se vivía que te cagas mientras su país se dejaba la pasta en Sputniks y en armas nucleares? ¿qué es Cuba sino un país tercermundista? ¿van a ser Bolivia y Venezuela unos paises desarrollados a partir de ahora? No señor. Algunos cogen simpatía al comunismo por ser la antítesis del régimen de Hitler, la persona más malvada de la historia (tal como me pasaba a mí con los americanos), pero ¿Stalin era mejor?. Alguien dijo que la revolución busca derrocar una dictadura para instaurar otra y es una frase que quien se apunta a la moda Che Guevara y lleva chapitas y camisetas con su efigie, ignora hipócritamente. El Che fue uno de los artífices de la caída de Batista, un tirano de derechas. Y en su lugar se puso Fidel Castro que ¿qué es?. Pues otro tirano. Pero estoy convencido de que el 90% de quien se considera fan del Che lo hace porque cree que era una especie de mesías como Jesucristo, que luchaba por la justicia. Y solo luchaba por SU justicia, que era únicamente suya y de otros pocos.
Otro aspecto que a mi particularmente me parece incongruente es que toda esta gente cuando apoya la inmigración como muestra de que está a favor de los desfavorecidos socialmente (qué buenos son) está tirando piedras contra su propio tejado. La clase obrera es directamente la más afectada por la inmigración, desde el punto de vista social ya las clases acomodadas, en sus urbanizaciones vigiladas las 24 horas, no pueden ser víctimas de una delincuencia que es consecuencia de unos puestos de trabajo que son insuficientes para toda la demanda que hay actualmente ante el aumento de población (dentro de unos años aquí se darán disturbios tan grandes como los de Francia y espero estar ya muerto para cuando se de la nueva guerra civil, que seguro que durante este siglo ocurrirá). Pero la clase obrera, también es la única perjudicada desde el punto de vista económico. Los empresarios, movidos por su extrema avaricia, o las familias que necesitan una empleada del hogar (por poner un ejemplo) siempre tiraran de inmigrantes que provienen de sociedades donde el concepto de "sueldo digno" siempre va a ser inferior al que tiene la gente que aquí se ha criado. Ellos pueden ofrecer 500 euros por un trabajo de 12 horas diarias que aunque a cualquier español nos parezca un atropello, siempre habrá algun inmigrante al que le parezca cojonudo. Lo cual provoca que el nivel de los salarios se reduzca en perjuicio de la gente normal y volviendo más rico al que ya era rico. Pues solo a Gaspar Llamazares se le podía ocurrir una idea "tan solidaria y tan propia de lo buenos que somos los comunistas" (pensaría él, porque todos pensamos que era disparate) como decir que se suprimiesen todas las fronteras y que viniese aquí todo el que quisiera.
En el extremo de los rebeldes, los anarquistas o comunistas libertarios, que opinan que una anarKía es el único sistema político válido (es decir, ninguno) solo les diría que mejor que nadie me diese ni una toba porque, ya que no habría leyes ni autoridad que me lo impidieran, iría con una lata de gasolina a quemarle la casa con él y con toda su familia dentro.
Ya terminando, vuelvo al comienzo para volver a destacar que este tipo de ideologías carecen de una base sólida sobre la que tenerse en pie y los antecedentes históricos lo constatan puesto que hoy en día casi todos los países desarrollados optan por la democracia. Son solo útiles para que los adolescentes se diviertan, porque todos tenemos que divertirnos, quemando cubos de basura (yo lo he hecho) con un pretexto político de por medio. Como prueba, aunque no pueda demostrarla (cachis, se me olvidó coger el recorte), el otro día vi en un periódico (el 20 Minutos, gratuito, sin afinidad por ninguna tendencia política) una entrevista a una famosa periodista pero que no recuerdo el nombre, en la que la preguntaron algo del pasado y contestó: "Sí, era muy joven cuando aquello. Fíjate si sería joven que recuerdo que aún votaba a Izquierda Unida". Lo que sí puedo demostrar es que esto de ir de revolucionario ha perdido todo su valor porque hoy en día todo el mundo va de ello, aquí sí que me acordé de coger el recorte del periódico (pinchar en la foto de debajo).
En fin, en una gran empresa donde todo el mundo obedecería sin rechistar las ordenes más humillantes de los superiores por miedo a ser echados, seguramente yo sería un líder sindical. Porque tengo un buen motivo para hacerlo. De esta forma, solo considero serio y fundamentado el criterio de aquellos comunistas/revolucionarios/republicanos mayores que se criaron durante la dictadura franquista. Todo el menor de 30 años que dice serlo, con todos mis respetos, a mi me parece que o bien aún sigue siendo un crio o bien es un cínico que sigue creyendo que está en el bando de los que son justos. Al fin y al cabo, en esta vida elegir ser fascista o comunista no se diferencia mucho de una discusión entre los que les cae mejor Antonio Anglés y los que opinan que Tony King es más simpático. Son las dos caras de la misma mierda.
El ejemplo más ridículo que puedo poner es
esto y
esto, unos diciendo "Alarma, soy fascista" y los otros "alerta, soy antifascista" (esto ya no tiene nada que ver, pero ¿porqué todos estos grupos radicales eligen el hardcore como estilo musical? ¿y porqué todos cantan
así tan a toda hostia que resulta imposible entenderles?) Por cierto,
este comienzo de los Batallón de Castigo estos me ha molado un montón, seguro que hasta el Hechicero flipa con ello. :D
Ale, lo prometido era deuda. Ya les di caña a los otros y ahora a estos. Era lo justo como representante del extremo centro.

Ska-P - Poder pa'l Pueblo
11 octubre 2006