Hoy no es un día cualquiera
Cuando haces o dices algo que está destinado a cambiar tu vida, algo en lo que has puesto tus ilusiones durante meses pero que realmente es algo has perseguido desde siempre (y que es lo que perseguimos todos) nunca sabes si has elegido el momento apropiado y todos tus planes se pueden ir al garete por un momento de debilidad emocional. Tampoco sabes si esas ilusiones consistían en algo que desde un primer momento estaba destinado al fracaso y la sensación de frustración que derivará de ello es algo que se sabrá y se saboreará con el paso del tiempo. Por eso ahora mismo siento que la duda es insoportable al haber salido de mi boca eso que son meras palabras pero que esconden un torrente de sentimientos, eso que sabes que toda tu felicidad pasa por un simple "sí". Hoy he plantado una de mis últimas semillas de la esperanza, hoy he apostado todo a la ruleta rusa, hoy he tirado una moneda al aire en la que me juego mi estado de ánimo, hoy he esclavizado mi alma a una posibilidad, hoy me he vuelto vulnerable, débil y ridículo, hoy he regalado mi dignidad, hoy he dejado de verme como un héroe reflejado en sus ojos, hoy estoy a su merced como una marioneta, hoy he perdido el control de mis emociones, hoy he decidido precipitar los acontecimientos y dejar mi destino en manos del azar.


1 comentario:
Y sin embargo no es azar lo que nos lleva a decir esas palabras, ni a compartir nuestra vida, ni a vincular nuestro futuro más allá de lo que está bajo nuestro control, ni a poner en manos de otro nuestra felicidad porque en realidad, lo único que hacemos es asumir que en realidad ya era así desde hace tiempo y lo reconocemos abiertamente. Debilidad o no, es cuestión del punto de vista de cada uno. En una cosa llevas razón, sólo el tiempo dejará ver el éxito de una decisión que casi siempre parece precipitada y frágil.
25 diciembre 2005 9:49
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