lunes, 27 de agosto de 2007

Huérfano

Pero todo no puede ser perfecto y este fin de semana pasado iba a tener un sabor agridulce. Mi mejor amiga hizo por fin efectiva la amenaza con la que nos sorprendió las navidades pasadas y aunque pensé que jamás lo haría, este martes ha fijado su residencia a 600 km. de aquí en busca de la consolidación de su felicidad. Con ella se marcha mi principal apoyo durante estos últimos dos años, un angel caído del cielo que dio el pistoletazo de salida al fin de mi estancamiento como persona. Y aunque siempre he pensado que ella es más importante para mí de lo que yo soy para ella, desde que la conozco no he podido seguir diciendo "no tengo nada".
Perdido durante años entre distintos grupos de personas que, en su significado más socialmente extendido, eran mis amigos me encontraba completamente insatisfecho de todos los que me rodeaban. Personajes de cerebro de mosquito, voz que daba la impresión de haberse criado entre cabras en lugar de una ciudad y que ponían intencionadamente para comunicarse mejor entre los demás "buen rollo tronquistas", y representantes natos de los individuos del artículo "El sentido del humor y la gracia". Gente totalmente distintas a mí que provocaban que muchos fines de semana prefiriera quedarme en casa, haciendo alguna noche de destrucción de personalidad por ejemplo, a salir con ellos.
Todo cambió el día que puse internet en casa y descubrí lo útil que puede llegar a ser este invento si se le da un buen uso. Tiene gracia que a ella la conociese porque esa noche había salido y venía a casa medio borracha, se metió a un chat para reirse que allí había (era el primer día que yo tenía internet y los chats era lo único que había aprendido en mis escasas visitas al zulo que teníamos por cibercafé en los anteriores años de universidad). Pero de mí no se rió sino que empezamos una conversación que jamás habría podido tener con mis amigos aspirantes a ser socialmente guays. Enseguida me quedé sorprendido por las similitudes entre ella y yo a la hora de pensar, era una persona fuera de lo común: profunda, inteligente y muy sensible... aunque también muy arisca en ocasiones. Desarrollamos un cariño mutuo poco usual e incomprensible para aquellos que consideran que las palabras son solo una sucesión de letras y que no hay relación personal si no hay algo tangible de por medio.
Sin querer entrar en detalles, ella y mucha de su gente terminaron desplazando más y más a mis repelentes pero socialmente normales amigos. De nuevo volví a sentir ilusión al salir por ahí cuando los años anteriores, el 90% de las veces salía por puro compromiso y por no hacer el feo. En todo este tiempo hemos hecho muchas cosas juntos, entre ellas dos viajes, aunque también hemos discutido mucho, muchísimo, nos hemos peleado docenas de veces, siempre por tonterías. Pero siempre ha habido algo en nuestro interior que nos empujaba a reconciliarnos al poco tiempo; sobre todo en mi caso, estar peleado con ella me quitaba el sueño por completo. Como decía antes y quizás debido a su frio carácter (menos cuando estamos de pedo), siempre he pensado que ella no me valoraba lo mismo que yo a ella; por ejemplo, ella jamás me haría una cosa como la que estoy haciendo ahora. Pero aparte de pequeños detalles, yo me quedo con saber que ha llorado por mí muchas veces, y eso es algo que como amigo/a, nadie jamás había hecho antes.
Este anterior fin de semana he hecho tangibles los dos pilares que sustentan mi autoestima. Pero tan pronto como los he tenido a mi lado, se me han ido y tendré que acostumbrarme a sentirme querido en la distancia. Algo triste ahora pero envidiable si lo comparo con mi situación antes de conocer a la protagonista de este escrito (y pensar que una vez escribí otro renegando de ella...).
Pongo esta canción porque era una de las dos que siempre me han hecho acordarme de ella, la otra la dejaré para la proxima vez que toque este tema.
Este es mi pequeño homenaje que sirve como despedida a la persona en la que he encontrado lo que durante tanto tiempo había buscado y en lo que había perdido la fe sobre su existencia: la amistad de la que hablan las fábulas, los cuentos, las películas de Disney y todas esas cosas de cuando yo era pequeño. Pero no me siento solo, puesto que sé que "en algún lugar alguien escucha mi voz" (espero que sonrias al leer esto).


Placebo - Sleeping With Ghosts
9 septiembre 2006

5 comentarios:

CarajilloDWSQ dijo...

Estas dos entradas, sí, son muy babosas, pero eran de obligado tributo. Después de esta volveré a mi temática habitual así que, no os desespereis.
09 septiembre 2006 2:07

Anónimo dijo...

¡¡Pos yo he estado a punto de volver a ponerme a llorar!!A mi me parece muy tierno ^_^
09 septiembre 17:53

Anónimo dijo...

No hay ningún problema. A mí me han gustado bastante, por expresión y por sentimiento. Creo que a veces también es necesario elogiar, no siempre criticar. Eso no quita para que me complazca más lo segundo.

Un saludo
10 septiembre 2006 14:03

Anónimo dijo...

Namoraooo dónde te metes???
21 septiembre 20:42

Anónimo dijo...

Muy bonito tio ^^.

Lastima que otras amistades de verdad se terminen por meras totenrias y malentendidos.

Saludos para todos.
26 septiembre 14:51