Rutina estival
El despertador suena a las 7:30, apenas he dormido 6 horas y soy capaz de quedarme sin desayunar con tal de dormir 5 minutos más, esos instantes son los más dulces y me abrazo a la almohada. Me acuerdo cuando en tiempos de instituto me ponía el despertador los sábados a las 8 de la mañana para poder apagarlo y disfrutar de la sensación de, en el momento de despertarme, tener la certeza de que ese día podía seguir durmiendo plácidamente. Pero con el sueño que llevo acumulado de toda la semana es peligroso querer disfrutar de esos 5 minutos así que, con resignación pero con voluntad firme me levanto de la cama.
En 30 minutos me he aseado, afeitado y desayunado. Cojo mis cosas y a las 8:15 debo salir de casa para no llegar tarde pero horror!, no encuentro la cartera. Salgo a las 8:20 pero pierdo el metro justo a mi llegada al andén de Esperanza. A los 3 minutos pasa el siguiente tren. Lamentablemente, ahora en agosto, la frecuencia de los trenes en hora punta ha disminuido y perder uno puede resultar fatídico para mí, yo, que siempre voy con el culo pegao a todos los lados. Nunca me he explicado porqué siempre que vas con prisa el maquinista deja parado el tren un minuto en cada estación de las 6 que hay hasta Avda. América pero no hay ruta más corta, las posibles alternativas están en obras, como siempre. En Avda. América me dan ganas de perder otro minuto para acercarme hasta la cabecera del tren y darle un golpecito al maquinista en la ventana. Ya voy calentito y me dan ganas de tirar rodando escaleras abajo a esos inútiles que aún no saben que si te quedas parado en las escaleras mecánicas debes situarte a la derecha, y me están haciendo perder unos segundos vitales. En esos momentos soy una auténtica máquina de matar. En los pasillos al hacer el trasbordo hay gente que podría presentarse a las próximas olimpiadas, yo soy uno de ellos pero no es suficiente. Veo que al final de las ultimas escaleras que me quedan por bajar hasta el andén de linea 9, aparece una multitud que empieza a ascenderlas y mis pies vuelan puesto que el tren está a punto de cerrar sus puertas, pero es demasiado tarde: de nuevo se me ha escapado. Doy un golpe a la puerta mientras blasfemo contra el Altísimo.
Tres minutos más y llega otro tren. Estoy de tan mala ostia que cualquier cara dentro del vagón me resulta asquerosa. Muchos van leyendo el ridículo periódico gratuito Qué! (se podría hacer todo un artículo sobre la estupidez de este diario) con un titular muy típico de ellos: "Ahora resulta que no podemos vivir sin nuestra suegra" en relación a una encuesta que el periódico ha hecho entre los españoles y en la que la mayoría está contento con la madre de su cónyuge. La guerra en oriente medio o el proceso de paz en el País Vasco no son importantes. Este diario dice ser el primero elaborado por sus propios lectores lo cual dice mucho de esta sociedad. A las 8:55 llego a Duque de Pastrana, me coloco delante en la puerta para salir el primero pero un viejo y una vieja que están afuera han visto un asiento libre y entorpecen mi salida del vagón para que no se lo quiten. Ya me da igual correr o no, entrar 10 o 15 minutos tarde.
Menos mal que en el trabajo la gente pasa de nosotros y excepto mis compañeras, nadie ha advertido mi retraso. Durante la mañana entran muchas más llamadas de las habituales y algunas me sacan de quicio, me pregunto si tan difícil les resulta a las agencias de viajes entender la promoción que ofrecemos. Estas llamadas me están impidiendo seguir con mi tercer libro de Paulo Coelho en menos de un mes (estoy descubriendo que los pensamientos del tio este son muy parecidos a los mios) y no me dejan comerme a gusto mi obligatoria bolsa de Risketos a media mañana. La del sindicato nos pasa la enésima misiva acerca del despido de los de la campaña de Jazztel, diciendo que se han esforzado mucho para que la empresa les readmitiese y les reubicase en otras campañas, que ellos siempre luchan por los derechos de los trabajadores y bla,bla,bla... Cilindro a las 10, otro a las 12 y otro a las 14, una coca-cola a las 13...
Dan las ansiadísimas 16 horas y para casa. Calor asfixiante de camino al metro. En el vagón de línea 9 se encuentra el , ya clásico de mis regresos a casa, borracho, yonqui y lisiado sin pierna (todo en uno) con su inseparable lata de medio litro de Mahou, todo un friki de circo. En andén de la línea 4 hace un bochorno de escándalo, a ver si llega ya el tren para disfrutar del aire acondicionado (???): 10 minutos hasta Esperanza dentro del vagón a más de 50 grados, no hay nada como el metro para eliminar toxinas.
LLego a casa a las 16:50, me preparo la comida, termino de comer a las 17:30. Juego a la Play, grabo alguna chorradita con la guitarra, escribo otra en el espacio, todo esto muerto de sueño y prácticamente sin ganas. Cilindro a las 18, otro a las 20, ceno a las 22:00 (otro cilindro después), me meto al MSN para hablar un poco con la gente, me terminan dando la 1:30 como siempre y a dormir escasas 6 horas. Mañana... más!


5 comentarios:
Ay ay Carajillo, me tocas la fibra sensible con "nuestros nombres" :D,sinceramente, la hubiera preferido de canción de fondo antes que esa tan ridícula que has puesto:P:P:P:P
Chico,la gente de ciudad estáis estresaos, a mi se me pierde el bus para ir a la Uni y,con mucha suerte, podría coger el siguiente una hora después; sin suerte, me quedo sin ir a claseXD
Pero lo que me he podido reír con lo de "los inútiles que no saben que hay que ir por la derecha": una vez, en el metro de Valencia, iba yo ocupando todo el espacio de la escalera,y me dice una amiga"apártate que un chico quiere pasar" y yo flipando:"¿y para qué quiere andar si esto son las escaleras mecánicas?". Así que yo debo ser también uno de esos inútiles jajajaajaja
Anda carajillo,no te quejes tanto que por lo menos no tienes que estudiar para septiembre que eso sí es soporífero:P
un besazo dani
11 agosto 2006 20:14
Anda que, tu también en el metro... :P Sí, lo de estudiar en agosto es una mierda pero yo ya tuve que tragarme eso también, eh?
La canción esta la he puesto porque quería que fuese en consonancia con la foto y tenía que llevar un rollo surfero estilo Beach Boys. Ah, y de ridícula nada, me mola la música rockabilly y el twist años 50. Estos son los del Ramaladindon ese.
Un besote Bego y mejorate ;)
12 agosto 2006 14:02
juas juassss!!Si es que te pegaba lo de la música rockabilly:P:P:P
De parte del Hechicero que si no piensas ir al concierto de Satyricon por lo menos queda con nosotros (sino mi maza destructora caerá sobre ti,ya lo sabes jajaja)
Ah y no, no elimines el space,¡¡no nos prives de tus artículos criticando a los bakalachuzos!!!
Besos dani;)
12 agosto 16:30
Caballeros del zodiaco siiiiiii...
jo... que recuerdos...
y decir esto de recuerdos..
joder... ya me ha sonao a vieja...
en fín... que te he visto tocar...
mola sip...
y oye que me mola tu espacio...
si me dejas vuelvo...
y bueno... antes de que termines..
por beberte el Baileys ese ..
ya traigo yo una botellita de jb ;)
venga un besito..y hasta luego
13 agosto 2006 6:33
Encuentro algunas afinidades. La técnica del reloj los fines de semana, el asco y la desesperación producidos por el Metro, el desprecio al denigrante panfleto Qué!, lo poco aprovechados que parecen los días de verano... En fin, a ver si me pongo al día de una vez.
Un saludo
18 agosto 2006 14:43
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