martes, 27 de noviembre de 2007

Mi testamento

Desde el pasado 12 de febrero me he llegado a obsesionar mucho con la idea de no poder saber o tan siquiera intuir que yo o que cualquiera de las personas que conozco estamos viviendo nuestros últimos días de vida. No es miedo a la muerte, es fortalecer mi creencia de que todos tenemos nuestro destino escrito y que la mayor de las suertes o de las desgracias nos podría estar esperando mañana mismo, y dejar a medias muchas cosas por hacer o por decir.

Por otro lado, cuando escribía mi diario privado solía pensar que el día que me quitase la vida, todos esos textos de pronto despertarían mucho interés, se querría indagar el porqué de mi decisión. Cada vez que escribía pensaba que ese sería algún día mi único legado para el mundo.
Y bien, imaginando que mi destino está escrito pero no sé cuándo moriré, y que tengo unas pertenencias de valor económico o sentimental, me gustaría aun no siendo en términos legales, dejar mi testamento escrito con el fin de que todas esas cosas se repartan de la manera que yo desee, al menos en defecto de un testamento oficial, porque nunca se sabe lo que puede pasar.

  • - Esos diarios quiero que se le entreguen a mi hermana Raquél y que una copia se la lleve Soraya.
  • - Las cintas y los Cd's originales de mis discos como Carajillo también serán para Soraya.
  • - Que todo el dinero que tenga en cuenta o en fondos de inversión se divida en seis partes. Cuatro de ellas serían una para cada uno de mis cuatro sobrinos. De las dos restantes, una iría como donación a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la otra para SOS Bullying.
  • - La Playstation con todos los juegos será para mi sobrino Pablo.
  • - Mi ordenador con todos los periféricos será para mi sobrina Laura.
  • - Mi guitarra, amplificador, pedal y partituras serán para mi sobrino Oscar.
  • - La cámara de fotos, mp4, teléfono móvil y minicadena serán para mi sobrina Irene.
  • - Mi colección de discos, cintas de música, de vídeo y DVDs serán para Begoña.
  • - Los comics que solía hacer cuando era pequeño serán para Luisito, mi amigo de la infancia.
  • - Las cintas donde están grabadas mis borracheras se quemarán.
  • - No quiero ser enterrado, quiero ser incinerado y que mis cenizas se esparzan en El Perelló (Valencia).

Si algún día me pasase algo, quiero que alguno os encargueis de que se cumpla esta última voluntad.

Audioslave - Like A Stone

domingo, 11 de noviembre de 2007

La gente guay

Cuando me mencionan la palabra "nacionalismo" en principio se me vienen a la mente dos tipos de ellos: el grande, del que sería ejemplo España, y los pequeños que podrían ser el vasco y el catalán. Todos se fundamentan en el fanatismo pero haciendo síntesis de lo vivido, he añadido una nueva categoría que se fundamenta en el buenrollotronquismo: los nacionalismos diminutos, que en Madrid serían buenos ejemplos los de Hortaleza pero sobre todo, el de Vallecas. Cuando se sale por las zonas de copas de Madrid parece ser que mola un montón ser del barrio obrero de turno (excepto si se sale por la zona de Torre Europa), es como un aliciente para darte fama de divertido y "desfasao". Los vallecanos llegan a ser verdaderamente pesados haciendo apología de su propio barrio pero siempre basando ese orgullo en que ValleKas es el barrio que más mola y donde hay gente más socialmente guay. Hasta se ha creado un símbolo propio como bandera de su buenrollotronkismo y que se suele ver a menudo en camisetas, pintadas en las paredes o avatares messengeros.
Aunque entre mis amigos de instituto también se solía hacer lo mismo con Hortaleza. Indignado me sentía cuando en plena cogorza alguno se le ocurría gritar por la calle a la gente "eeyy, que soy de Hortalezaaa". Ya es ridículo querer demostrar a la gente que ser un borracho mola mucho pero además llevar a este barrio de mierda como credencial en su afán por ser más guay ya me parece de niñatos inverbes. Y la culpa de todo la tienen los Porretas. Fueron ellos quien mediante gilipollescas letras y con el lema "Hortaleza, porros y cerveza" vendieron al resto de España que ser de este barrio molaba mucho.
Melendi, otro buenrollotronquista, también cantó a Moratalaz, otro barrio... llamémosle pobre. Lo que me extraña es que a nadie se le haya ocurrido todavía exaltar a Carabanchel o Villaverde. Eso sí, jamás molará ir diciendo por ahí que eres de Majadahonda o Las Rozas.



Y si esos diminutos nacionalismos tienen siempre estrecha relación con el consumo de alcohol, de drogas y de la juerga en general, existe otra manera de que los demás se enteren que eres guay sin necesidad de abrir la boca: llevándolo escrito en la camiseta. Simplemente basta con alterar logotipos de conocidas marcas y que pretenden ser graciosas. Ya se sabe, camisetas con "colocao" en lugar de Colacao, "cocaine" en vez de Coca-Cola, "garrafone" en lugar de "vodafone", "hash ultra" en vez de Dash Ultra, "fuma" en vez de Puma... aunque cualquier prenda que contenga la hoja de marihuana también es muy socorrida. Pero no hace falta hacer el paripé del logotipo, las hay también que son mucho más explícitas: "No soy un alcohólico, soy un borracho", "De pequeño el coco, de mayor la coca... ¿cuando cojones voy a dormir?".
Para quien no quiera ir de drogata de segunda, además de tener la opción de ir de homosexual que también mola un montón con camisetas como "Lesvi's" en lugar de Levi's, puede exaltar con orgullo lo superficial que es uno en conversaciones chico-chica en un pub, que es la verdadera situación para la que se crearon estas camisetas: "Bailo como el culo pero follo que te cagas", "No quiero una novia diesel (que chupan muy poco)", "Chupmalea, jodida disléxica", "Estas letras solo son rojas cuando estoy cachondo", "Tu + yo = 69", "Claro, claro...blablabla... cállate la puta boca y enséñame las tetas"... Y si los textos en las camisetas de tio pretenden hacernos creer que mola ser un salido, las camisetas de tia dicen que mola ser una materialista y dejar como un gilipollas a quienes las entra: "Me pareces medio tonto pero es que solo te conozco a medias", "Creo en el amor a primera Visa", "No tengo fuego, no estudio ni trabajo, no nos hemos visto antes, no estoy sola", "¿Que si me gustas? Tan cruel sería mentirte como decirte la verdad"... Siempre el mismo estereotipo: hombre caza, mujer corre.



Qué guays que son.

La Casa Azul - Superguay